sexta-feira, 13 de abril de 2007

ArcigayMarco, a sus 16 años, se quitó la vida hace apenas unas días en Turín. Atrás quedaban meses de acoso escolar, motivados en gran medida por su homosexualidad. Como ocurrió en España con el caso de Jokin, esta muerte y el ‘bullying’ están centrando la atención de los medios de comunicación.

El colectivo Arcigay, el más importante del país, ha asegurado que la muerte de Marco es sólo “la punta del iceberg” y que son muchos más los suicidios de adolescentes motivados por el ‘bullying’ homófobo, en un país en el que la homosexualidad aún es frecuentemente atacada desde la omnipresente Iglesia Católica y las fuerzas más reaccionarias, tanto de derechas como incluso dentro de la coalición de centro-izquierda, actualmente en el poder.

Marco escribió una carta antes de saltar por la ventana de su apartamento. “En el colegio no me aceptan porque me ven diferente, no me siento integrado“, escribió. Su madre, preocupada por los problemas de su hijo, había alertado del acoso a la directora de sus instituto, pero nada había cambiado. (via Dos manzanas)

1 comentário:

  1. A estupidez do ser humano é assim mesmo. A própria igreja católica em Itália é uma das instituições que mais alimenta o ódio homófobo.

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